domingo, 17 de marzo de 2013

DE QUÉ HABLAR ESTA TARDE





De qué hablar esta tarde compañero de celda,

si detrás de estos muros

la alegría entristece los barrotes y piedras.

De qué hablar esta tarde,

cuando afuera en el patio oscurece la niebla.

Reprocharle a la vida

es un tema gastado en las horas de espera,

y el dolor es tan fuerte

cuando se abren las puertas a una nueva condena,

que me huele a pecado

cuando callan las voces de las altas esferas.
 
 

Entre dientes mascullo

de qué hablar esta tarde que no suene a miseria.    

domingo, 10 de febrero de 2013

Siempre es invierno


 
 
En esta celda tan oscura y fría,

la más temible soledad,

reina el vacio...

el vacío que no logro llenar.

Posada gris, húmeda

donde falta el calor de tu presencia.

No existe la primavera, ni el verano,

siempre es invierno,

en este lago yermo de mi mente.
 
Francisco Sánchez Crespo (Modulo 9. Madrid II)
 

miércoles, 23 de enero de 2013

LA TERTULIA LITERARIA DE ANNA ROSSELL

23 de enero de 2013


PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA POÈTICA

"UN POEMA UNA VOZ, UNA VOZ UN POEMA"

 
Elena Peralta, ed., Un poema una voz, una voz un poema. Olifante. Ediciones de Poesía, Zaragoza 2012
21-01-2013, Ateneo Barcelonés

por Anna Rossell

Buenas tardes a todos y mi agradecimiento. Agradecimiento por vuestra compañía aquí esta tarde, agradecimiento a la Asociación Colegial de Escritores de Cataluña, agradecimiento al Ateneo Barcelonés, a Elena Peralta, por proponerme a mí la presentación de esta antología poética, motivo de nuestro encuentro, y a mis compañeros de mesa.

Me complace muy especialmente esta presentación por razones diversas: por tratarse de una antología con edición a cargo de mi amiga y poeta Elena Peralta, en la que ella participa con triple protagonismo: como seleccionadora de los y las poetas y la de los correspondientes poemas –dos a cargo de cada uno-, como poeta ella misma, pues también ella está representada en la antología en calidad de coautora, y como encargada de poner voz a los textos.

Y, más allá de todo esto, me agrada también porque la antología contiene poemas de otros dos poetas amigos, Marian Raméntol y Enrique Gracia Trinidad y el entrañable acompañamiento musical de Cesc Fortuny i Fabré, cuya música tuve el gusto de conocer hace algunos años y con quien ya hace tiempo voy teniendo el placer de coincidir en muchos actos.

Por todo ello me siento muy afortunada de ser precisamente yo quien os diga hoy las palabras que me ha inspirado la lectura y audición de esta antología, que es a la vez un audiolibro.

El hecho de que el libro que hoy presentamos reclame, o al menos pueda reclamar, dos de nuestros sentidos -el de la vista y el del oído-, le otorga un carácter singular y, tratándose de poesía, le da el importantísimo valor añadido de retrotraernos a sus orígenes, a los auténticos orígenes de la poesía lírica.

Como ya nos recuerda José Corredor-Matheos en su prólogo, “La poesía nació, en míticos tiempos, para ser cantada y oída.”

Ya en los jeroglíficos egipcios, de veinticinco siglos antes de Cristo, nos han llegado testimonios escritos, que por su cadencia rítmica se suponen cantos religiosos y de labor, en forma de poesía. También la poesía épica, la más antigua conocida de las cuales es la de los sumerios, el Poema de Gilgamesh, de escritura cuneifome grabada sobre arcilla, data de unos 2000 años antes de la era cristiana. También son hímnicos los Veda, libros sagrados del hinduismo, que se calculan escritos en su versión más reciente el siglo III antes de Cristo. Y las más cercanas a nuestra cultura, de la que ha bebido toda la tradición de la que nos seguimos alimentando, los cantos de La Ilíada y La Odisea, atribuidos a Homero -sintomáticamente un poeta ciego, un dato que me gusta subrayar precisamente con motivo de la presentación de esta audioantología, pues de la tradición oral para la que fue creada la gran poesía de las culturas humanas sigue viviendo ésta que presentamos hoy-.

Al igual que los griots africanos actuales, los poetas antiguos que han sido y siguen siendo nuestra referencia cantaban los hechos históricos y homenajeaban a sus héroes para su perpetuación en la comunidad por transmisión oral de una generación a otra, o bien ensalzaban a sus divinidades o animaban las horas de trabajo (Hesíodo, Los trabajos y los días) a través de los cantos creados para ser escuchados. Ya antes de Homero poetas griegos nos hablan de la figura del cantor, y el propio Homero la menciona en su obra, él habla del aedo-,del que dice que narraba los acontecimientos acompañado de una lira. Esta poesía, que se servía del ritmo con la doble función -estética y práctica-, de vestir más bellamente las palabras y de facilitar la labor de la memoria, reivindica de nuevo sus orígenes a través del poemario que hoy presentamos.

Quiero felicitar muy sinceramente a Elena Peralta, a la editorial por la cuidada edición, a la O.N.C.E. por haberlo subvencionado y a todos quienes han contribuido a este proyecto por esta iniciativa. A Elena Peralta por la acertadísima selección de todos y cada uno de los poetas y, sobre todo, de todos y cada uno de los poemas. Siendo como son los autores y los textos aquí recogidos tan diversos, de registros tan distintos, tienen sin embargo en común que todos ellos poseen un extraordinario sentido del ritmo, lo cual es especialmente destacable y adecuado para el objetivo que en primera línea persigue el proyecto: incorporar al aedoen la publicación y ofrecer así a no videntes y a videntes el placer extraordinario de poder disfrutar de la musicalidad de los textos a través de la voz y del instrumento que los acompañan.

En el índice encontraréis, como es de esperar, la relación de los autores que participan en esta antología. Sin embargo quiero mencionar en esta presentación a todos y cada uno para rendirles aquí y ahora el homenaje que merecen. Se trata de:

Joan Margarit, Marian Raméntol, Enrique Gracia Trinidad, Luis Alberto de Cuenca, Aureliano Cañadas, Ángel Guinda, Francisco J. Picón, Domingo F. Faílde, Dolors Alberola, José Luis Morante y Elena Peralta.

Estas páginas y el soporte acústico que las acompaña dan fe del sencillo y bello lamento elegíaco de Margarit, de la acritud y amarga estridencia y la fuerza metafórica de las imágenes de Raméntol, la subversión de valores de la contrafábula y la invitación a transgredir los límites entre prosa y poesía de Enrique Gracia, la frescura desenfadada de las simpáticas y humorísticas descripciones de Luis Alberto Cuenca, la confesión autocrítica en registro de responso de Cañadas, la reveladora inteligencia de los juegos de palabras y el canto a lo marginal de Ángel Guinda y su genial uso de la paradoja, la lúcida reflexión introspectiva de Picón, los oportunos encabalgamientos de la minuciosidad paisajística con que Faílde sabe traducir un estado de ánimo, la magistral radiografía que sabe hacer Alberola de la profunda soledad de una alma humana, el impresionismo con que Morante pinta con palabras Una calle vacía y de la rebeldía y el impulso reflexivo de Elena Peralta.

Mención especial merece la magnífica compenetración entre el recitado de la voz y la música que ha creado Cesc Fortuny especialmente para cada poema, un ensamblaje en el que cada una –voz y música- conserva su autonomía, ninguna está al servicio de la otra. Lejos de servir de mero acompañamiento, la originalísima música de Fortuny crea un marco para la voz que recita, pone al oyente en un determinado estado de ánimo, en una disposición.

Y como de oír poesía hoy se trata sobre todo, quiero dejar paso a la voz, al canto y a la música que han de ser los verdaderos protagonistas de esta velada.

Muchas gracias a todos por acompañarnos hoy.

© Anna Rossell

miércoles, 9 de enero de 2013

QUE ES MORIR POR DENTRO



Tarde gris en mi celda.
Se enciende la nostalgia,
me invaden los recuerdos.
En la ventana del chabolo
una maceta rota,
donde cultivo sufrimiento;
la riego cada día
con gotas de esperanza
que se están desgastando entre las rejas.

Los internos  escuchan mi silencio,
todos los presos saben...
                                    que és morir por dentro.




Homenaje a mis alumnos del Centro Penitenciario (Madrid II) Alcalá-Meco

sábado, 15 de diciembre de 2012

PRESENTACIÓN DE JOSÉ LUIS MORANTE ( Un poema una voz, una voz un poema)

 

(Cafetería "EL TRÉBOL", Covibar) 
Presentación a cargo de: José Luis Morante.

" Siempre que puedo, procuro desasirme de los compromisos sociales. Tengo un sentido avaro de mi tiempo y encuentro, además, una rara felicidad en consumir mis horas en el deshabitado arrecife de mi buhardilla, sometido al oleaje de mis cuadernos blancos, plumas estilográficas, rotuladores y libros, muchos libros con abrumadora mayoría del género poesía.

Pero presentar Un poema una voz, una voz un poema,la antología de Olifante coordinada por Elena Peralta no es un compromiso sino una obligación gustosa. Soy el primer sorprendido del cuidado de una edición dual que aglutina texto escrito y recitado oral, con un formato integrado en el catálogo de Olifante ediciones y un CD complementario con la voz de Elena Peralta y la música y recitado de Cesc Fortuni i Fabré.

Es un lugar común que el único antólogo acreditado es el tiempo y que las demás compilaciones no son sino propuestas que comparten aciertos y errores, en mayor medida, o dicho de otro modo que remite a un itinerario de lecturas. El prólogo del libro corre a cargo de un poeta con una extensa obra a sus espaldas: José Corredor-Matheos. Nacido en 1929 en Alcázar de San Juan, Ciudad Real, pero con asentamiento temprano en el ámbito lingüístico catalán donde realizó trabajos en la editorial Espasa-Calpe. Historiador, crítico de arte y ensayista, se ubica por edad a la Generación del 50; en su estética desdeña el realismo para centrarse en una poesía clásica, con tendencia al hermetismo y a la abstracción cercana a la de autores como Antonio Gamoneda o Ángel Crespo. Corredor –Matheos incide en la diversidad de registros y en la convivencia de estéticas que es la síntesis de Un poema una voz, una voz un poema.

Cada antología integra al menos un nombre de referencia y en esta la clave principal es Joan Margarit. De todos es conocida mi devoción por Margarit, expuesta en la edición crítica de Arquitecturas de la memoria y en los distintos artículos que he dedicado a su poesía. Joan Margarit es el nombre propio más celebrado del catalán y uno de los poetas hispanos más importantes del momento.

Otro poeta de la selección de gran prestigio popular es Luis Alberto de Cuenca, novísimo de primera hora que poco a poco se decanta hacia una poesía más figurativa y urbana en la que ha logrado sus mejores frutos con entregas como La caja de plata o con títulos emblemáticos como Por fuertes y fronteras y La vida en llamas. De la estética de Luis Alberto de Cuenca se nutre una abundante epigonía que entremezcla en sus libros clasicismo y modernidad, erudición y cultura visual del tebeo y del cómic.

También justifican su inclusión la calidad de los libros de Aureliano Cañadas, Ángel Guinda, Enrique Gracia Trinidad y Domingo F. Faílde.

Son apuestas de la editora voces nuevas que pugnan por hallar un sitio propio. Es el caso de Marian Raméntol, nacida en Barcelona en 1966, directora de la revista La Náusea, traductora y defensora de una estética que huye de la racionalidad del poema para adentrase en una yuxtaposición de imágenes surrealistas y en versos alógicos. El brillo del poema se asocia a la caótica cartografía del sueño, a la incoherencia del discurso. Dolors Alberola (Sueca, Valencia, 1952) tiene un dilatado sendero creador jalonado con varios premios y representado en antologías como las coordinadas por Manuel Francisco Reina y Luzmaria Jiménez Faro. Su ideario lírico ha evolucionado hacia una línea más reflexiva y despojada en la que es compatible la incidencia de lo colectivo y los desajustes de la realidad. La responsable de esta selección de poetas contemporáneos es Elena Peralta, una poeta de vocación temprana, pero con un itinerario muy corto, aunque fue una madrugadora lectora de clásicos como Bécquer, Sor Juana Inés de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, Quevedo, Blas de Otero, Neruda, Machado, Lope de Vega, Góngora, o Garcilaso…Pero sólo escribe desde hace seis años. Dice Elena: “ El año 2003 empecé a tener problemas de visión y cuando ya apenas podía ver, se despertó de nuevo en mi la idea de escribir poesía, un día me invitaron a ir al Café Gijón, finales del 2005 y creí que yo podría ser una buena rapsoda, me empeñé en ello, empecé a leer poemas de otros tertulianos, y aquí estoy… intentando escribir los míos propios. Siempre que pueda diré que he llorado leyendo y escuchando “Joana” de Joan Margarit. Y si hoy, hay algo de técnica o ritmo en mi poesía se lo debo a Enrique Gracia Trinidad, que ha sido mi maestro en algunos talleres". La poesía es para Elena una necesidad y una forma de fabricar una realidad más habitable.

Un poema una voz, una voz un poema es una cata de la poesía actual, con algunos sabores indiscutibles y con condimentos variados, en la que prima más la intuición que el didactismo bibliográfico.

                                                                                                                         José Luis Morante

 Texto escrito para la presentación de Una voz un poema, un poema una voz (Olifante, Zaragoza, 2012) en la cafetería TRÉBOL del Centro Cívico Covibar, en un acto entrañable, organizado por la librería EL RINCÓN DE LA LECTURA.

jueves, 6 de diciembre de 2012

 
 

El  niño que gasté 
ya no vive conmigo.
Necesito un cuaderno
que sea de poeta,
con hojas amarillas,

con margenes marcados.

Necesito un cuaderno

que sea de poeta
escribir versos libres
que cierren las heridas.
!Necesito un cuaderno!



domingo, 25 de noviembre de 2012

UN RINCÓN A LA POESÍA DE JOAN MARGARIT

 
Joana murió con treinta años. Joan Margarit le dedica este libro, centrado en sus últimos ocho meses. Copio el prólogo porque me ha parecido de una belleza increíble.


                                                                                PRÓLOGO

De lo que siento acerca del mañana, lo más parecido a una certeza es que Joana y yo no volveremos a vernos. Cuán distinta sería la vida si la muerte fuese a esperar muchos millones de años para podernos encontrar de nuevo, aunque fuese tan sólo durante unos breves instantes. Pero el abismo que nos separa es el abismo del nunca más. Los treinta años que hemos vivido juntos son ahora el único contrapeso y mi tesoro. Fue desde muy temprano una persona muy especial: por una parte –a causa de sus minusvalías, que le dejaban el amor como única herramienta para sobrevivir- era incapaz de rencor, de orgullo, de cualquiera de las más ínfimas señales de la maldad. Por otra parte, la pasión por la vida y su sensibilidad le permitían entender y utilizar todas las conexiones sentimentales con las personas. Ser su padre ha significado estar siempre junto a lo más delicado y bondadoso que puede ofrecer la vida. Esto no quiere decir que haya sido un tiempo sin dificultades, sufrimiento y ráfagas de desesperación, sobre todo hasta que la salud encontró el punto de equilibrio necesario dentro de sus déficits. No hay nada comparable a poder cuidar de una persona a la que se ama, pero es difícil encontrar a alguien como Joana con quien establecer unas relaciones a la vez de alegría y una ternura tan profundas que, al cabo de los años, ya no se sepa quién cuida a quién. El sentimiento que ahora me domina es el desamparo.
El mundo sin Joana se parece al que vivimos juntos, pero no es el mismo. Unasmínimas diferencias me ponen de manifiesto que las personas, los lugares, las cosas, no son las familiares. Me enfrento, pues, al terror más puro, cuando las cosas cotidianas no se reconocen y se vuelven amenazadoras. Por eso a veces lloramos, Mariona y yo, perdidos en el extraño paraje en el que nos ha abandonado la muerte de nuestra hija. El cuervo de Poe ya no dejará de repetir dentro de mí su eco Nevermore.
A Joana le gustaba escucharme recitar sus poemas, los que durante estos años fui escribiendo para hablar de ella. Ahora le ofrezco este libro, que es, también, suyo, pero que nunca me oirá recitar. Son los poemas escritos durante sus ocho últimos meses. Necesito cerrar este tiempo para volver a encontrar, si es posible, la Joana de antes. Mientras se iba muriendo nos decía: Soy feliz. Y desde la muerte continúa haciéndonos sentir su consuelo.
Sant Just Desvern, septiembre del 2001.



NO HAY MILAGROS


 
Llovía con desidia.
Diecinueve de octubre, las nueve de la noche.
Joana iba asustada hacia el quirófano
rodeada por nosotros, que quedamos
en la salita mal iluminada junto a los ascensores.
Dicen que en un intento
de salvarse le dijo te quiero al cirujano.
Creíamos que un hada podría devolvernos
la Joana tranquila, la de siempre,
con sus confiados ojos centelleantes.
A las once mirábamos
las gotas de la lluvia en el cristal
como si resbalaran por la noche.
La noche era una hora de guadaña.




Joan Margarit. Llegas tarde a tu tiempo. Poesía 1999-2002.
Visor de poesía. 2010.

lunes, 12 de noviembre de 2012

"HISTORIAS MINIMAS"

Sabado 17 y domingo 18 de noviembre
a las 19'00 en la C/ Prim nº3 Delegación Territorial de la ONCE en Madrid
 
 
 
 
 
Este fin de semana os traemos a Javier Tomeo; una selección de escenas de su obra Historias Mínimas. 24 escenas en total, de las 44 de que costa esta obra, y que nuestro Director, Víctor Duplá, ha adaptado para la ocasión, jugando con la fantasía, la locura, o el miedo y la muerte.


Las escenas son retales independientes las unos de las otros, sin hilo conductor que las hilvane formando una sola historia. Son como gotitas de rocío, como perlas, igual que copos de nieve, que al sumarse todos ellos sobre algo solido, forman un manto uniforme de majestuosa belleza. Pero que cada una brilla por si misma, cada escena nos cuenta una historia, nos deja su propio mensaje, donde el espectador, soñará, analizará, y navegará por mundos irreales, fantásticos y no por ello menos cotidianos, disfrazados de surrealismo, de absurdo, de humor, de inteligencia.


Y en este orden es como van desarrollándose las escenas: Un mundo de fantasía o evasión de la realidad, donde una niña puede romper la luna, o un padre apagar una estrella de un soplo. Un mundo de Locura, donde los esqueletos hablan. Y un asesino a sueldo puede hablar coloquialmente con el instigador al asesinato e improvisar sobre la marcha un nuevo desenlace. El mundo del miedo, el destino y la muerte. Donde los muertos se lamentan de haber perdido el corazón. O una madre y una hija, luchan con sus miedos, ante un tren que no cogerán jamás.

domingo, 21 de octubre de 2012

POESÍA EN EL MODULO 9

 
Los chicos del Modulo 9 de Alcalá - Meco, continuan compartiendo su poesía.
Hoy Sergio. A. D, nos regala esta:


NUNCA


Nunca debí enamorarme

angustia, celos,  nervios…

sólo consigo desesperarme.

 

Nunca debí matar,

hoy los remordimientos

no me dejan respirar.

 

Nunca debí saltar,

por culpa de la droga, aquella madrugada…

mi mente estaba tocada.

 

“Abuela”, nunca debiste dejarme

desde tu ausencia,

mi alma no deja de torturarme.

 

Nunca debí drogarme

sólo pensaba en mi,

y todo el mundo empezó a abandonarme.

Nunca debí…

                                   ! nunca jamás!

viernes, 5 de octubre de 2012

LA POESÍA DE MILAGROS MORALES GARCÍA

ANTE MI RETABLO ESPOLIADO
 
 
 
 
Ante mi retablo espoliado,
los escombros son sustrato
de la hierba buena
que como madre,
abraza la desidia.
El pasado y el presente
configuran mi contradictorio
y caótico mural;
siempre con espacio
para nuevas tendencias.
Soy trasformación constante:
Rompo mi techumbre
para ver el cielo
sin prever que existen
daños colaterales;
pero mi apertura universal
justifica, mi posterior derrumbe.
Estaré concluida
cuando no quede nada de mí.

lunes, 17 de septiembre de 2012

CUANDO LAS PALABRAS ADOBAN LA MENTIRA




 
                                         Foto de: Deli Arevalillo
 
 
 
 
 
 


Somos esbeltas torres, con sus perros de presa

 i castillos de arena, con hormigas cobardes,

en la orilla rocosa de un cruce sin memoria.
 

De este ánimo que hoy me viste

no duele menos

saber que las palabras

adoban la mentira.

jueves, 13 de septiembre de 2012

SOY TAN HUMANA


 
 
 
 
 
Fotografía Ángeles Fernangomez
 
 

Me equivoqué al escribir el poema
pero  arranqué de nuevo todas las páginas.
Una vez más, quedó limpio mi cuaderno.
No esperes mucho más, ¡no! soy tan humana…