
Cuento acerca de un pintor.
Érase una vez un pintor
que pintaba en tela fuerte
con paleta de arco iris
y pinceles de algodón.
El pintor pintaba un cuadro.
Y tantos lo habían visto
y tantas alabanzas recibió,
que el pintor no dijo a nadie
que el cuadro que ellos miraban
sólo podría ser visto
si antes lo destapaban
del viejo trapo manchado
que el pintor siempre ponía
para cubrir a su cuadro.
Al pintor lo premiaron
y el premio lo acabó matando.
Y colorín colorado,
este cuento no ha acabado
pues aunque el pintor esté muerto
el cuadro sigue tapado.
Tristany
http://cebrasverdes.blogspot.com/
¡ Pero que buen poema ! jajajaaa, que historia tan buenaaaaa, cuanto fondo encierra.
ResponderEliminarSaludos afectuosos.
Leonor
las pinceladas que dejamos de nuestra obra siempre perduran más allá de nuestros pasos...
ResponderEliminarhermosa aportación Elena
felicitats Joan per tan bo i original poema
petons a tots dos
Por desgracia ese mismo trapo del que tan acertadamente habla Joan en su poema se está exponiendo en muchas salas de arte, de conciertos y escaparates de librerías. La belleza puede que no sea la misma para ti que para mí pero lo que no debemos confundir nunca es la belleza con lo ramplón, basto zafio o burdo.
ResponderEliminarFelicidades para Joan por tan acertado poema y un beso para ti, Elena.
M'agrada,Joan.Gràcies per plasmar imatges i per "la paleta de arco iris",m'encanta.També hi han bolígrafs,que fan escrits com l'arc de Sant Martí.Tu en saps d'això.Gràcies per compartir-ho.
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