
Foto de Javier Jimeno
Se me olvidó una lágrima
en los despojos
donde crece el olvido
alimentando los errores
propios y ajenos.
La humedad que dibuja este rostro tan gris
conoce los sonidos de los árboles
cuando esperan la lluvia del verano.
Y la locura se acomoda...
Una calma sutil atraviesa todo tu poema, un abandono que nos envuelve al leerlos. Ciertamente, mirarnos desde un plano vertical es arriesgado.
ResponderEliminarUn abrazo.
El principio es terriblemente bello.
ResponderEliminarUn saludo, si hay suerte nos vemos en Zero Art
¿Qué sería de la poesía sin un poco de locura?
ResponderEliminarBesos, Elena
Dulce y hermoso, Elena.
ResponderEliminarUn abrazo