En los cajones secretos del alma,
escondido en las sabanas del frio,
el anillo de la memoria.
Ningún reloj devolverá
las horas que caen.
Rebanadas de locura,
amnésico recuerdo.
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Como en todas las construcciones, la frase también tiene fisuras que pueden hacer tambalear el edifício
Que triste estos versos, la nostalgia, los recuerdos que se pierden, la vida solo en fotos...
ResponderEliminarGracias Carla por tu comentario. Efectivamente eso son los recuerdos, fotos en el archivo de la memoría.
ResponderEliminarBesitos
Hla, Elena...
ResponderEliminarUn viejo, que si permiso se va metiendo en nuestros queridos recuerdos y se los lleva poco a poco.
Abrazos.
Y nos deja sin nada, en la nada absoluta,
ResponderEliminarY aún así no logramos aprender la lección los humanos.
Gracias por asomarte Rafael
Nostalgico y bello poema. Me trae recuerdos. Besos. Cuidate.
ResponderEliminarEste es precioso, muy parecido a la realidad y, a la vez, sumamente poético. Me lo copio. Gracias por los poemas, yo escribí en tiempos, pero ya la musa se ha marchado,, así que leo los de los demás y me alegro cuando encuentro a alguien que disfrutee la poesía.
ResponderEliminarNos vemos.
Saludos y bendiciones
Traspasás el umbral de ese código genético del silencio y de olvidos llevándolo con una puesta que sobresale por lo intrínseco del tema.
ResponderEliminarTe felicito Helena y te agradezco tus palabras maravillosas en mi universo.
Un fuerte abrazo,
Anna Francisca
¡Qué bien lo de "rebanadas de locura"! Me parece una imagen rotunda y pura.
ResponderEliminarAcabo de descubrir tu blog. ¿Cómo no me habías dicho nada? Aquí estoy: ya, para siempre, instalada.
Un beso grande
Laura