domingo, 7 de junio de 2009

La poesía de Covadonga Morales






A Javi Minarete, gran amigo de sus amigos


Estoy empezando a ser aquello que yo quería.
Caminaba perdida, buscándome,
pero el aire y la bruma me tapaban la cara.

En esa busqueda vaga sin palabras
el sol me daba en los ojos y la luna me dormía.
Noche, luz, alba, eran una sola cosa.
Se entretejían las semanas en un sueño de amargura.
Todo era lento, vano, una búsqueda sin ruta.

Pero ayer sentí latir mis venas,
la ilusión de estar viviendo.
Viví la sangre que corría...
El latir del aire, en cada instante luto.
Soñé el soñar de mi sangre.
Y así, segundo a segundo, empecé a reconocerme
como ese amigo querido
al que recuperas.

Frente a frente con mi alma.
Sola con mi sangre ardiente.

De su poemario: Oraciones de bolsillo

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